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LA PRESIDENTA DE INFANCIA SIN FRONTERAS VIVE DURANTE 4 DÍAS EN HAITÍ LOS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES Y LA PEOR SITUACIÓN TRAS EL DEVASTADOR TERREMOTO
Daniela Knörr, presidenta de Infancia sin
Fronteras, se desplazó a la zona afectada nada más suceder la
catástrofe con el fin de analizar la situación y poder plantear un plan
de actuación inmediata que llevará a cabo Infancia sin Fronteras en
la mayor brevedad en colaboración con Mensajeros de la Paz.
"Pasé momentos muy duros –dice Daniela-, en los que he llorado
en silencio por la magnitud de la catástrofe y por los miles de niños
que veía deambulando por las calles sin nada absolutamente. Pero
poco importa cuáles fueron mis sentimientos personales ante la
magnitud del desconsuelo que se vive allí, lo que importa es el
trabajo que podemos y debemos hacer desde la organización que
represento".
"Estamos y estaremos allí haciendo todo lo que esté en nuestras
manos" es el mensaje y la primera obligación que trae la presidenta
de Infancia sin Fronteras para nuestra ONG.
El sentimiento de impotencia embargó a Daniela pero al mismo
tiempo volvió con la esperanza de que la solidaridad está llegando.
Infancia sin Fronteras junto con Mensajeros de la Paz ha envíado
ya 70 toneladas de ayuda humanitaria con la colaboración de la
ONG "Mano a Mano" las cuales han sido repartidas por la AECID (
Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo).
Daniela Knörr junto con el padre Ángel, fundador de Mensajeros de
la Paz, a pesar de los problemas para poder repartir la ayuda
humanitaria, pudieron entregar una parte importante: alimentos,
medicamentos, sábanas, mantas y material sanitario en un orfanato
de Puerto Príncipe.
Ahora lo importante es la ayuda económica para poder poner en
marcha un Centro de Asistencia de Daminificados, donde se
acogerán a las víctimas y para gestionar toda la ayuda humanitaria
que estamos recibiendo y poder garantizar la eficacia del reparto.
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