Entre el 28 de octubre y el 4 de
noviembre de 1998 el huracán Mitch
asoló la región Centroamericana.
Devastó Honduras y Nicaragua y, en
menor medida, provocó daños en El
Salvador, Guatemala y Costa Rica.
En Nicaragua, más de 4.000 personas
murieron. Lluvias torrenciales y
continuadas se llevaron por delante
más de 100 puentes, anegando
miles de hectáreas de cultivo y
viviendas. Se registraron 700.000
personas sin techo y un millón y
medio de evacuados o damnificados.
Como primera acción de socorro,
Infancia sin Fronteras desplaza a la
zona de la catástrofe a un cooperante
que se unió a las labores de rescate de las víctimas, distribución de los primeros envíos de
ayuda humanitaria y entrega de medicamentos básicos a los centros de salud.
Fruto de esta primera acción en Nicaragua son los acuerdos de colaboración con distintas comunidades
de las zonas afectadas, que se materializaron en una inmediata e intensa labor asistencial
a los damnificados y, posteriormente, durante los años 1999, 2000, 2001 y 2002, una vez superada
la fase de emergencia, se acometieron labores de reconstrucción y construcción de nuevas
infraestructuras.
Actualmente, nuestro trabajo en Nicaragua llega a más de 13,000 niños, que son beneficiarios
directos de dieciocho comedores, tres centros de salud, becas escolares y cursos de formación y
capacitación profesional. |