En los meses de Enero y Febrero del 2001, varios terremotos de gran intensidad sacuden la mayoría
de los departamentos de El Salvador y destruyen poblaciones enteras, provocando más de 1.700
muertos, miles de desaparecidos y casi un millón de personas damnificadas. Miles de familias vieron
como sus humildes viviendas quedaban destruidas, quedando a la intemperie y sin hogar.
Infancia sin Fronteras, haciendo uso del fondo de reserva dedicado a estas emergencias, envía a
través de la embajada de El Salvador en España una ayuda al pueblo salvadoreño. Así mismo, tres
cooperantes llegan a la zona para unirse a las tareas de rescate y posteriormente a labores de
reconstrucción.
Actualmente funciona un centro de desarrollo infantil (CDI) en una de las zonas más deprimidas de
la ciudad de San Salvador, La Chacra, donde los niños reciben alimentación, educación y salud.