FECHA: 25 / MAYO / 2015
JORNADA DIVERTIDA Y SOLIDARIA EN EL PARQUE WARNER CON POL ESPARGARÓ

FECHA: 21 / MAYO / 2015
LA UNIVERSIDAD ABRE UNA VENTANA
AL PAÍS MÁS POBRE DEL MUNDO






Desde el próximo día 18 de Mayo, y hasta fin de mes, podrá verse en la Biblioteca de la Universidad Pablo de Olavide la exposición Níger: 187, una muestra de la situación de la mujer y la infancia en este país africano de la mano de Infancia sin Fronteras, y ordenanda en torno a uno de los proyectos de cooperación financiados por la Diputación de Sevilla.

Durante los últimos quince años Níger ha ocupado el último puesto del Índice de Desarrollo Humano (indicador social elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarollo), en un total de siete ocasiones. Así ha sido en la última revisión de la estadística, la de 2014, en la que este país del Sahel ocupa nuevamente el último lugar, el 187. Trasladadas al mundo real, estas asépticas cifras significan que el 73% de sus habitantes viven en situación de pobreza extrema, o que casi un 44% de la población infantil se encuentra al borde de la desnutrición.

Infancia sin Fronteras trabaja en Níger desde 2005, cuando se alcanzó la peor situación de crisis derivada de la recurrente sequía y una terrible plaga de langosta. Desde entonces la organización ha combinado acciones de ayuda humanitaria y pura emergencia con la ejecución de proyectos de desarrollo. El equilibrismo entre corto y largo plazo que supone luchar contra las causas del hambre al tiempo que se intenta mitigar sus efectos.

Podría decirse que la inseguridad alimentaria, el principal problema que aqueja a la población de Níger, y que se traduce en periódicas y alarmantes cifras de desnutrición infantil (con las dramáticas tasas de morbilidad y mortalidad asociadas), tiene mucho que ver con un precario sistema productivo agrario que, además, es extremadamente vulnerable a la sequía endémica que sufre la región. Por este motivo Infancia sin Fronteras viene impulsando desde hace años la creación de estructuras productivas sostenibles en el ámbito de las comunidades rurales donde trabaja. Concretamente, desde 2011 se han puesto en marcha nueve huertos asociativos gestionados por mujeres.

La experiencia sobre el terreno indica que aquellos proyectos donde se involucra activamente a la sociedad civil beneficiaria resultan más exitosos. Esto es particularmente visible cuando hablamos del trabajo con asociaciones y colectivos de mujeres. Pero es que, además, colocar a la mujer (a la madre) como beneficiario de las intervenciones de desarrollo ha demostrado ser la mejor manera de que los resultados e impactos positivos se filtren hacia sus hijos, hacia la niñez, que no deja de ser el objetivo último de Infancia sin Fronteras. Empoderar a la mujer es promover su autonomía y, a un mismo tiempo, salvaguardar los derechos de la infancia.

El huerto que ha beneficiado a 50 familias en la comunidad rural de Safo Nassarawa (Valle del Río Goulbi Maradi, Níger) y que ha contado con la financiación de la Diputación de Sevilla es un ejemplo de esta metodología de trabajo, además del eje vertebrador de la exposición Níger: 187, que desde el 18 hasta el 29 de Mayo estará abierta al público en la Biblioteca/CRAI de la Universidad Pablo de Olavide, en la zona de descanso de los estudiantes. La muestra, compuesta por nueve paneles informativos, explica las actividades y los resultados alcanzados por el proyecto, al tiempo que ofrece al público una visión de las principales problemáticas que afectan a esta república africana, comunes a la mayor parte de los habitantes del Sahel, una franja de tierra donde cincuenta millones de habitantes sobreviven en permanente riesgo de emergencia. Si estás lejos, puedes ver la exposición virtual aquí.

FECHA: 21 / ABRIL / 2015
5 AÑOS DE UN PROYECTO MUY NECESARIO

FECHA: 25 / FEBRERO / 2015
CONCIERTO SOLIDARIO DE LUCÍA GIL PARA INFANCIA SIN FRONTERAS

FECHA: 17 / FEBRERO / 2015
COMIENZA CON ILUSIÓN EL
CURSO ESCOLAR EN NIGARAGUA










Un año más, asistimos al inicio del nuevo curso escolar en Nicaragua que, como los amigos de Infancia Sin Fronteras ya sabrán, coincide con el año natural. Así, el pasado 9 de febrero abríamos las puertas de nuestras escuelas a todos aquellos niños y niñas que por razones de exclusión social y/o económica no tienen acceso a las escuelas públicas más cercanas a las comunidades donde trabajamos.

Según fuentes del Ministerio de Educación (MINED), alrededor de un millón de alumnos, entre primaria y secundaria, comienzan las clases cargados de entusiasmo e ilusión. Sin embargo, lo que parecen unas cifras positivas, deben analizarse también desde un punto de vista cualitativo.

Expertos en educación coinciden en que uno de los mayores desafíos es mantener a esos alumnos que ahora comienzan interesados en las clases durante todo el curso. En 2013, el 43% de los niños y niñas no completaron el sexto grado y un 64% de los jóvenes no concluyó la secundaria, de acuerdo con el informe de Progreso Educativo Nicaragua de 2014.

Desde nuestra organización creemos en la escolarización básica de los niños y niñas, para dar cumplimiento de uno de los retos del Milenio y como derecho fundamental de la infancia. Además de esta apuesta por los más pequeños, vamos más allá, optamos por una educación de calidad que motive a los estudiantes y les de las herramientas adecuadas para formarse como personas y profesionales de futuro.

Infancia sin Fronteras ofrece en sus centros, además de la entrega del uniforme y los materiales necesarios, una serie de actividades extraescolares dirigidas a complementar la educación básica y servir como incentivo para nuestros alumnos/as: jornadas de refuerzo escolar, informática básica y avanzada, talleres de artes plásticas, música y deporte.

Los niños y niñas matriculados en nuestras escuelas también se benefician de los distintos programas de salud y nutrición llevados a cabo. Adicionalmente, el personal de Infancia sin Fronteras realiza un seguimiento pormenorizado de cada alumno, organizando encuentros con padres y familiares para sensibilizarlos acerca de la importancia de la educación en el desarrollo de sus hijos/as.

En un país como Nicaragua, donde un porcentaje muy elevado de niños tiene que trabajar a edades tempranas, aunamos esfuerzos para erradicar el trabajo infantil y fomentar el estudio de los más jóvenes.

¡Les deseamos un buen curso a todos los alumnos!

FECHA: 10 / FEBRERO / 2015
10 AÑOS DESPUÉS, SEGUIMOS APOYANDO
A LA JUVENTUD DE SRI LANKA




Ya han pasado diez años desde el trágico tsunami que asoló Sri Lanka llevándose vidas,
recuerdos e ilusiones.

  • - Sri Lanka: 10 años desde el trágico tsunami
  • - 18 promociones han pasado por la Escuela de Hostelería de ISF
  • - 87 alumnos graduados en 2014, más del 75% trabajando
Infancia Sin Fronteras se desplazó de inmediato a la zona para ofrecer ayuda humanitaria durante la emergencia, abasteciendo a las familias afectadas de alimentos básicos, asistencia médica y reconstruyendo escuelas; todo gracias al apoyo, entre otros, del Ayuntamiento de Sevilla, la Generalitat Valenciana y miles de familias españolas.

Una vez amainada la emergencia, apenas al cabo de un año y con vistas a sentar las bases de un desarrollo a largo plazo, se ponía en marcha un proyecto de formación profesional en Panchaliya (Galle), en un terreno cedido por el Ministerio de Educación de Sri Lanka. La Comunidad de Madrid aportó unos módulos prefabricados que instalamos para crear una escuela de hostelería y turismo para los jóvenes de Sri Lanka.

Desde entonces, y a pesar de las dificultades económicas que hemos tenido para continuar con el proyecto, hemos mantenido año tras año esta escuela de hostelería en la que se gradúan dos promociones al año, formadas por alumnos y alumnas que desean acceder a una formación superior y carecen de los recursos necesarios para hacer frente a los costes.

Son ya 18 promociones las que han tenido la oportunidad de formarse en diversas áreas de hostelería, atención al cliente y servicios turísticos; de los cuales, la mayoría de ellos se encuentran en la actualidad empleados en el sector.

El pasado 16 de enero se celebró la graduación de las últimas dos promociones y se otorgaron los correspondientes reconocimientos a los que ya son, profesionales del sector hostelero en Sri Lanka. Enhorabuenas, abrazos de apoyo y compañerismo podían palparse en el día festivo.

De los 87 alumnos graduados en 2014, más del 75% se encuentran actualmente empleados en el sector. Esto demuestra que la escuela de formación profesional de Infancia Sin Fronteras en Sri Lanka es un proyecto de éxito que esperamos poder mantener con tu colaboración.

Si quieres apoyar con Infancia Sin Fronteras a la juventud ceilandesa, pincha aquí y hazte del Club Solidario